síndrome de la Habana en China

Síndrome de la Habana en China: Diplomáticos Estadounidenses y los Misteriosos Ataques de Salud

El Departamento de Estado de EE. UU. evacuó al menos a 11 estadounidenses por reportes del síndrome de la Habana en China en medio de informes de sonidos y sensaciones extrañas. Los casos de ataques sonoros parecen estar extendiéndose a otras sedes diplomáticas en todo el país. Cada vez más diplomáticos, empleados y familiares estadounidenses están siendo evaluados médicamente ante el creciente número de relatos de misteriosos episodios con sonido y presión que parecen estar relacionados con el desarrollo de lesiones cerebrales traumáticas leves a pesar de no haber evidencia de un golpe en la cabeza, según informes de The New York Times.

síndrome de la Habana en China
Consulado General de Estados Unidos en Guangzhou

Síndrome de la Habana en China

El caso presenta claros e inquietantes paralelismos con misteriosos problemas de salud que afectaron al personal del gobierno estadounidense, familiares y algunos funcionarios canadienses destinados en Cuba, quienes también tuvieron episodios inexplicables de sonidos y presión inusuales, seguidos de diagnósticos de lesión cerebral traumática. 

Desde finales de 2016 hasta agosto de 2017, 26 ciudadanos estadounidenses reportaron haber sentido episodios sónicos y sensoriales en la Habana, seguidos de una constelación de síntomas neurológicos. Los síntomas de dicha lesión pueden incluir dolores de cabeza, náuseas, fatiga, mareos, sensación de aturdimiento, deterioro cognitivo, problemas de equilibrio, problemas visuales, auditivos, insomnio y dificultades para hablar. Los episodios tendían a incluir sonidos direccionales e irritantes, como zumbidos y chillidos agudos, así como presión y vibraciones. Extensas pruebas médicas realizadas a 21 de los 26 estadounidenses afectados concluyeron que sufrieron «lesiones en las redes cerebrales generalizadas sin antecedentes de traumatismo craneoencefálico”.

Miedo y evacuaciones

En respuesta a un correo electrónico del New York Times, una portavoz de la Embajada de Estados Unidos en Pekín declaró que los empleados trabajaban en el consulado estadounidense en la ciudad de Guangzhou, al noroeste de Hong Kong, y tuvieron diversos síntomas desde finales de 2017 hasta abril de este año.

Más de 250 estadounidenses en China han recibido evaluaciones médicas preliminares. Sin embargo, el último recuento de evacuados sugiere que el misterioso fenómeno de salud podría estar extendiéndose más allá de Guangzhou. Al menos ocho de los evacuados eran de allí, pero un empleado era del consulado en Shanghái y dos de la embajada en Pekín, señaló el Times.

Mientras tanto, el Departamento de Estado emitió una alerta sanitaria el 23 de mayo del 2018 para quienes permanecían en China. Si bien el departamento sugirió vigilancia, añadió que «no tenía conocimiento de ninguna situación similar en China, ni dentro ni fuera de la comunidad diplomática», lo que sugiere que el episodio podría haber sido un hecho aislado hasta el momento.

¿Conspiración?

Sin embargo, en una entrevista con el Times, Mark Lenzi, oficial estadounidense de ingeniería de seguridad del consulado de Guangzhou, refutó esa sugerencia. «Sabían perfectamente que no era [un caso aislado]», afirmó.

Él, su esposa y sus dos hijos fueron evacuados el miércoles 6 de junio. Lenzi comentó que él y su esposa habían sufrido dolores de cabeza inexplicables y problemas para dormir desde finales del año pasado, aproximadamente al mismo tiempo que el primer empleado evacuado no identificado reportó tener problemas. La pareja también reportó sonidos inexplicables, similares a canicas rodando alrededor de un embudo de metal. Desde la alerta sanitaria, más empleados han reportado episodios y síntomas de ruido, como mareos, dolores de cabeza, tinnitus, fatiga, problemas cognitivos, problemas visuales, molestias auditivas, pérdida de audición, y dificultad para dormir, según el Departamento de Estado. 

Aun así, el gobierno estadounidense está alerta. La embajada en Cuba sigue contando con un equipo mínimo y sigue vigente una alerta de viaje. Para quienes se encuentren bajos los efectos, el gobierno insta a la vigilancia: «Mientras se encuentre en China, si sientes cualquier fenómeno auditivo o sensorial agudo inusual acompañado de sonidos inusuales o ruidos agudos, no intente localizar su origen. En su lugar, diríjase a un lugar donde no haya sonidos».

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Consulado General de Estados Unidos en Guangzhou

Teorías

Abundan las conjeturas y nociones sobre qué podría explicar sus experiencias y lesiones, incluyendo el mal funcionamiento de los equipos de vigilancia y un arma sónica encubierta. Sin embargo, no ha surgido una hipótesis principal clara, y los funcionarios estadounidenses no han sospechado de un acto ilícito por parte de Cuba o China en ninguno de los casos. Las autoridades aún parecen desconcertadas en cuanto a la posible causa de los extraños sonidos y sensaciones, así como su posible relación con aparentes lesiones cerebrales traumáticas.

Hasta el momento, no existen hipótesis principales sobre la causa de los sonidos y las lesiones cerebrales, a pesar del debate desenfrenado sobre los «ataques sónicos», así como el mal funcionamiento de los equipos de vigilancia. Como Ars ha señalado anteriormente, es improbable que los sonidos audibles o incluso los infrasonidos por sí solos puedan causar tales lesiones cerebrales, especialmente sin que las víctimas perciban equipos sónicos grandes y difíciles de ocultar, como altavoces enormes.

Un equipo de investigadores propuso que la interferencia ultrasónica de dispositivos como los sensores de ocupación de habitaciones podría explicar los ruidos que las personas reportan. Pero, de nuevo, no hay evidencia ni hipótesis claras de que esto cause la constelación de síntomas y lesiones cerebrales observadas en las víctimas.

Investigación

Los ultrasonidos enfocados de alta intensidad (>20.000 Hz) pueden causar calentamiento y daño del tejido cerebral. Pero, como declaró anteriormente a AP Joseph Pompei, ex-investigador del MIT y experto en psicoacústica, «alguien tendría que sumergir la cabeza en una piscina con transductores de ultrasonido muy potentes» para sufrir una lesión cerebral.
Las autoridades siguen desconcertadas ante nuevos casos e informes de sonidos y sensaciones anormales. 

Como especuló el equipo médico en su informe de JAMA, los sonidos podrían estar simplemente asociados con los fenómenos dañinos, no con la causa de las lesiones. Otras hipótesis sobre la causa incluyen delirios colectivos, toxinas y agentes infecciosos.

El jueves 7 de junio del 2018, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino afirmó estar dispuesto a ayudar a Estados Unidos en la investigación de los misteriosos episodios.

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